¿Sabías que cuando usamos internet dejamos una huella digital única?. Lo hacemos cada vez que preguntamos a Google, entramos en una determinada web, subimos documentos o publicamos en las redes sociales, entre otras acciones.
Más allá de ser una mera curiosidad, estos vestigios sobre nuestra identidad o nuestros equipos que se han convertido en un arma poderosa en manos de los cibercriminales. Y una de las técnicas más utilizadas por estos hackers para lograr esta huella es el huellas dactilares.
En el mundo digital, esta información detallada sobre nuestros dispositivos puede ser utilizada para lanzar ataques más personalizados y efectivos.
Sigue leyendo para conocer qué es el dactilar , una técnica muy valorada hoy en día, utilizada tanto por los hackers informáticos como por los profesionales de la ciberseguridad. Comprendiendo su funcionamiento y sabiendo cómo protegerse de ella, cualquier empresa podrá mantener sus sistemas y datos más seguros.
La toma de huellas dactilares es una técnica utilizada para recolectar información detallada sobre un dispositivo o sistema. A través de diversos métodos se pueden identificar características personalizadas del mismo como el sistema operativo, el navegador web o las extensiones instaladas, entre otros parámetros técnicos.
Esta información permite crear esa huella digital única que puede ser utilizada para rastrear y monitorear el dispositivo en el futuro. Así, cuando un empleado accede a la red de la empresa desde su ordenador, es posible reconocer esta máquina específica, lo que resulta útil para reconocer a los dispositivos permitidos y detectar accesos no autorizados.
Extrapolándolo al mundo físico, lo podemos equiparar a un edificio con una puerta principal altamente segura. Aquí, la toma de huellas dactilares es como si un intruso, antes de intentar forzar la cerradura, estudiará cada detalle de la puerta: su material, su tamaño, incluso las marcas de desgaste. Con esta información, este individuo podría diseñar una llave maestra o encontrar una vulnerabilidad.

Aunque los términos pueden parecer similares, el fingerprinting y el footprinting son técnicas diferentes en el ámbito de la ciberseguridad.
El footprinting es una técnica más amplia que implica conseguir información general sobre una organización o sistema antes de un ataque. Incluye la recopilación de datos como direcciones IP, nombres de dominio y estructuras de red.
Por tanto, se enfoca en el reconocimiento de un objetivo, mientras que el fingerprinting se concentra en la identificación precisa de dispositivos individuales.
Así, si pensamos en una investigación, el footprinting sería como buscar información en un directorio telefónico, mientras que el fingerprinting sería como realizar una inspección detallada de una casa desde el exterior para identificar sus puntos débiles.
De todos los métodos de fingerprinting que utilizan los hackers hoy en día para acceder a la información de una compañía, estos son las más habituales:
Ahora que ya sabes qué es el fingerprinting y sus técnicas más comunes, vamos a explicarte cómo puedes adoptar medidas preventivas en tu empresa y cómo puede ayudarte un experto en ciberseguridad a prevenir y evitar ciberataques mediante la información que deja tu huella digital.

Además de utilizar medidas de defensa para no ser atacados, una empresa experta en ciberseguridad utiliza el fingerprinting para varios propósitos importantes:
Además de los servicios ofrecidos por las empresas de ciberseguridad, hay varias que las organizaciones pueden adoptar medidas para protegerse de la toma de huellas dactilares:
Escribo sobre ciberseguridad para empresas, auditorías, gestión de riesgos, Microsoft 365, vCISO, NIS2 e ISO 27001, con un enfoque práctico orientado a la dirección y a la continuidad del negocio.
Especialista en auditoría de sistemas, gobernanza IT y transformación digital.
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